"YO PARA TÍ, PARA MÍ TÚ" - (Voz y letra de Geles Calderón)

"¡QUÉ IMPORTA!" - (Voz y letra de Geles Calderón)

"SONETO DEL AÑIL RECUERDO" - (Letra de Geles Calderón - Voz de Miki)

"NO ME IMPORTAS" - (Letra de Geles Calderón - Voz de Miki)

"¡QUIÉN SABE!" - Poema de Geles Calderón - voz: Bea Salas

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27 de mayo de 2010

"LO QUE HOY ME HA SUCEDIDO...(real)" autora: Geles Calderón



"LO QUE HOY ME HA SUCEDIDO…"
(27-05-10)
Os voy a contar lo que me acaba de pasar:

Cierro mi negocio y salgo a comer al restaurante de al lado. Tengo libre de 14 h. a las 17 h., así que después de una sobremesa con los ‘asiduos’ al menú de cada día, me voy sola y feliz a pasear por la calle de Alcalá, muy próxima a mi empresa.
Hoy me sentía bien, hubo quien se trajo de su bodega familiar, una botella de vino de ‘pitarra’ (vino artesanal que se guarda en ‘pitarras’ -tinajas de barro-, de ahí su nombre) para que lo probáramos todos, y luego tomé café con los amigos de siempre..., en fin, fue muy relajante. Después, y como suelo hacer casi siempre, me fui una hora a pasear.

El día es espléndido, brilla el sol sin calentar demasiado, y mi rostro mantenía una sonrisa de estar bien conmigo misma y de sentirme conocedora de que el tiempo era sólo mío, así que, sonriéndole al mundo, sonriéndole a la vida, sonriéndole a la brisa, caminé sin propósito, pero segura de mis pasos.
En esto que, ya de regreso, un hombre que venía frente a mí, de unos 40-45 años, me detiene y me pregunta: “-Por favor, ¿la calle Alcalá?”. Yo sin evitar una sonrisa, quizás, más marcada y mirándole a los ojos, le respondo: “-Está usted en la calle Alcalá… Mire, hacia la izquierda, está La Cibeles y hacia la derecha está la Plaza de toros de las Ventas”. Entonces el hombre me dice: “-Disculpe, es que no soy de aquí y me sentía perdido…”, yo le tranquilizo y me cuenta que él es de Sevilla, que es profesor de no sé qué, que ha venido a un seminario… y que se llama Miguel. “-Bueno, le digo, pues encantada”, y me toma la mano…, me la agarra con fuerza y me da dos besos en las mejillas al tiempo que se está presentando.
Yo, un poco sorprendída, no pierdo mi sonrisa porque la situación me parece del todo simpática (ya se sabe que lo que no pase en Madrid…) y consciente de lo que ocurre, me muestro paciente y amable al tiempo que intento zafarme de la presión de sus dos manos, ya, sobre la mía…, pero no me suelta.
En ésta situación, me pregunta si soy de Madrid, le respondo que no, "-¿de dónde eres?", me interroga, y le respondo diciéndole mi lugar de nacimiento. Se sorprende, no conoce a nadie de Valladolid -ya me tutea-, a lo que le digo riendo: “-Pues tú tampoco tienes acento sevillano…”. Ríe…

No me suelta la mano. Pongo yo la mía sobre las suyas, al tiempo que intento que afloje su apretón, y es cuando me vuelve a agradecer, de forma muy educada, mi amabilidad y me regala otros dos besos, esta vez cerca de los vértices de mi boca. “-Pobre hombre..., pienso, ¡qué necesitado está de compañía!”.

De pronto, y cuando ya creía que me iba a soltar la mano, me pregunta cómo me llamo, se lo digo y me dice: “¡Qué bonito nombre!”..., le agradezco su amabilidad y acto seguido me suelta (por fin!).Cuando yo iba a girarme para continuar mi camino, me pone la mano en mi brazo con suavidad y me dice: “-¿Podría invitarte a un café, por favor?”, a lo que yo le respondo agradecida que no, y que tengo prisa porque tengo que ir a trabajar. Entonces me pregunta en qué trabajo, le respondo que en el sector del mueble, a lo que añade que no quiere hacerme perder más tiempo y que si voy por Sevilla pregunte por Miguel… jajaja… Y yo le digo que cuando vuelva por Madrid que pregunte por María Ángeles… y reímos los dos.
Se despide de mí acercándose y dándome un ‘piquito’ al cuál yo respondo…
Medio segundo de generosidad por mi parte, medio segundo de dicha para él.

El desconocido sevillano, de nombre Miguel, continuó su camino y yo seguí el mío con el gesto de sorpresa dibujado en mi rostro, y la sonrisa más amplia, si cabe, en mi rostro de tarde.
Aún sigo sonriendo...


Tarde del 27… de éste mes.


Geles Calderón

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Copyright © Geles Calderon Todos los derechos reservados

58 comentarios:

  1. Que bonito compartir energia y felicidad t se la diste. Un beso

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  2. Guauuu Geles, debe ser nuestra semana: ayer llego al dentista a´ultimísima hora de la tarde, directamente desde las Pedrizas. Terral del bueno y el aire del coche sin cargar... En fin que llego como unos "zorros" despues de todo el día, y en la sala de espera estaba un tal Agustín, que me sorprendió por su interés hacia mi persona y que además resulta que que vive muy cerquita de mi casa. No lo había visto nunca...Lo llamaron a consulta, fué breve y cuando salió siguió la conversación...le faltó pedirme el teléfono, jajaja...pero me llamaron a consulta !!tres veces!!!, y al final el pobre me dijo : bueno, nos veremos por el barrio...
    Todavía me dura la sonrisa de boba, jajaja.
    Anda, que si me lo encuentro....
    Un beso

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  3. Pues que suerte tenéis Mapi y Geles, ¡¡¡¡a mi no me ocurren esas cosas!!!!, la primera vez que un hombre me ve, suelo asustarlo, seguro que ahora os estáis riendo, ¡¡¡pero es cierto!!!. Y tú, Geles, la próxima vez tomate ese café!!!!, ¿UN HOMBRE DE 40 o 45?... ¡TOMATE ESE CAFÉ!, el que tenga intención de hacer negocios contigo, volverá más tarde. "Por la calle de Alcalá, la florista...." Besos, muchos besos.

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  4. Pedro ayamonte27 mayo, 2010 23:56

    A mi me gustaria que me pasara esta anecdota o parecidas ya que a veces deseas un poco que sucedan situaciones como esta, para saber que somos humanos...
    Será verdad que los ojos son el reflejo del alma y provocastes con tu mirada esta situación....
    Saludos de Pedroayamonte

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  5. Genial, como siempre escribes genial, lo curioso es que esta situacion que se nos hace increible es en parte demasiado real, por un lado la sensacion que tuviste de que el tipo tenia falta de cariño, eso si jaja no le faltaba descaro, no dejes que se borre esa sonrisa de hoy.
    Que pases un buen dia, bueno ya lo estás pasando.
    chao
    David Santiago

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  6. De Ética, te dije profesor de Ética. En fin, el café se enfrió al igual que la ilusión, pero tardarás mucho tiempo en borrarte de mis comisuras, las mismas que ayer relamí una y otra vez pensando en tu arte y tu gracia para con un estraño. Suerte y felicidad, aunque en nuestros caminos no se repita el cruce de vidas. Otro beso.

    Miguel

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  7. ¿De ética?, bueno, bueno, Geles, y seguro que te dijo que era de Sevilla?, ¿no te diría de Málaga?, mira que los de Málaga son muy lanzados!!!!, jajaja, solo es una pequeña broma, hoy estoy de muy buen humor, bonito finde guapísima. Besos

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  8. Miguel?.... jajaja....
    Este comentario ha sido muy bueno, sea de quien sea.

    Me dió tal risa al leer en mi bandeja de correo la originalidad de éste comentarista que firma como Miguel, que cuando tecleé para acceder a la página puse de clave: 'jajaja' y claro, me la rechazaba... jajaja...
    ¡Muy bueno lo de profesor de Ética, genial, amigo, seas quien seas, aunque sospecho quien!
    Un beso grande para ti... sin recato.

    María Ángeles (guía amable de Madrid), también conocida como 'Geles'

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  9. Cuando vaya por Madrid me haré el despistado por la calle de Alcalá (entre Cibeles y las Ventas), a ver si me tropiezo contigo.
    Si alguien te pregunta: Perdone, ¿estamos en Cádiz?, sabrás que soy yo. Respóndeme que sí, y sabré que eres tú. Acéptame el café. Lo del piquito ya se andará.

    Besos, de futuro!!

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  10. Francheska...

    ¡Qué me vas a contar de los de Málaga!, mi segunda ciudad, debiendo haber sido mi primera, pues es dónde más feliz me han hecho sentir. Sin haber nacido entre ellos, soy buena conocedora de su carácter, es por eso que tengo amigos y casa allí, y todos los meses me escapo a esa tierra bendita de buen humor y saber vivir. Mis dos primeros grandes amores nacieron allí.

    Te diré, amiga Fran, que el Miguel del relato no tenía acento sevillano, ni siquiera andaluz, por lo tanto no me lo creí, pero fue un rato tan sorpresivo, divertido y diferente en mi día, que no me arrepiento de nada de lo que sucedió, sobre todo... porque 'no sucedió nada' de lo que arrepentirme deba.

    Besos.

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  11. Hola
    Me gustaria que me pasara una anecdota como la tuya, jamia, y no morir en el intento. No soy de Malaga, pero en mi tierra son tan echados pa'lante como los de Malaga. je, je
    Feliz fin de semana
    Besos Andaluces

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  12. David Santiago...

    Pues míra, ojalá se nos presentaran anécdotas similares con más frecuencia en nuestras vidas, con las cuales los protagonistas de 'ambos bandos' nos sintiéramos tan bien como me sentí al otorgar a ese extraño mi tiempo, mi sonrisa y unos rápidos besos de saludo y despedida.
    Beso para ti.

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  13. siempre es bueno tener días interesantes ;)

    Un abrazo

    Pablo

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  14. amiga de 'besos andaluces'...
    ¿Tu nombre?


    Todas las regiones de España son de lo mejor!! ¿a que si?
    ;)

    Besos de una pucelana, hija de cántabro y leonesa, hija adoptiva de Málaga... y afincada en Madrid.

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  15. Cuarentañera...

    Si, fue bonito. Yo compartí mi energía, y él la suya. ¡Compartir siempre enriquece!
    Un beso para ti.

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  16. Mapi...

    Podríamos sospechar que al menos Agustin te conocia de vista y quiso presentarse... Pero Miguel no me conoce, era un extraño, eso si: simpatico, atrevido y divertido.

    Besitos.

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  17. Geles, lo que te sucedio es para alucinar, tienes razon cuando dices que igual tenia falta de cariño,pero tu forma de actuar, demuestra que eres una mujer con un corazon muy grande, sbes dar sin recibir, eso dice mucho de ti.
    David

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  18. Esas cosas les suelen suceder a los guapos y guapas. A los que tienen gracia...
    A mí no me pasan porque tengo cara de sargento del ejército.
    ¡Cuántas veces no hemos pasado al lado de alguien que nos ha resultado espléndido y al que hubiésemos deseado decir algo!

    Ocurre que muchas veces tenemos miedo de quedar como zumbados o locos o desesperados. Y por lo que veo, la gente lo agradece más de lo que imaginaba. Voy a salir ahora mismo a decirle algo a alguna muchachita...jejejeje.

    Es broma. Un beso, Geles y enhorabuena por esa experiencia.

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  19. Jose Rasero...

    Me divirtió mucho tu comentario..., lo recordaré, ¿de Cádiz dijiste, no? Ok!
    A ver si ahora a toda rubia platino de paso firme y sonrisa puesta, la van a parar para preguntar por direcciones inútiles de indicar!... jajaja...
    Gracias por venir a dejarme otra sonrisa más.
    Besos.

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  20. Pedro Ayamonte...

    Será verdad! pero te aseguro que yo no reparé en él hasta que llegó a mi altura y me paró. Fue como si hubiera salido de la nada, como si él hubiera encontrado a 'alguien' que buscaba... Increíble! ¿Que le echó cara?, pues sí, pero su rostro -agradable, por cierto- era todo un poema... jajaja...

    Hoy tenía pensado volver a hacer mi caminata de después de comer, pero... no sé..., no sé... quizás cambie mi 'ruta'

    Saludos.

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  21. Pmartimor...

    ¡El mío lo fue!
    Un abrazo.

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  22. Víctor...

    No me imagino la situación contigo y el tal Miguel dándote un par de besos en la comisura de los labios y después en el centro de los mismos... jajaja.... ah, pero: ¿tú te referías a ser el solicitante? Pues apostaría por tu sonrisa, porque intuyo que tu rostro, cuando la muestras, debe de iluminarse.

    En otro foro, hace unos días, hablábamos sobre las limosnas, ¿recuerdas?, alli yo contaba mis experiencias... Pues esto que me sucedió fue una muestra más de que mis semejantes no me asustan... ni las boas, ni los ratones, ni... jajaja...
    Sí, deberíamos hablar más con los desconocidos, y si intuímos que alguien necesita un abrazo: ¡dárselo!

    Y ahora me voy a comer, después... a pasear, si no llueve, pues el cielo está amenazante.

    Besos, Víctor
    (creí que quien firmaba 'Miguel' sería una genialidad de las tuyas, ahora ya no sé...)

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  23. David...

    Amigo, cuando doy no espero recibir, aunque quizás lo necesite tanto como a quien se lo entrego. ¿Será que de lo que escaseo doy, para intentar saber qué se siente al recibir?

    PD/
    ¿Te tomaste esa sidrina por mi? ¡Me lo prometiste!
    Ya me voy, que tengo hambre.

    Besin.

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  24. ¡Ay! ¡Para qué pararía yo a tan hermosa dama! ¿Se me notó de verdad que estaba faltito de cariño? Esta mañana ha sido un tostón, la ponencia parecía estar redactada por un Monseñor, menos mal que mis pensamientos estaban en unas manos cálidas queriendo zafarse de mi somera y ansiosa presión. ¿Mi acento? Tantas horas de dar clases es lo que tiene, sobre todo si se ha estudiado varios años fuera. No pasaré más por la calle de Alcalá. No quiero despertar de este breve sueño. Mejor así.

    P.D. No seas tan generosa en el futuro... o sí, pero si le das un piquito a otro que no sea yo, disfrútalo con pasión y no lo pongas aquí como entrada, así sufriré menos.

    Mis mejores deseos.

    Miguel

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  25. Bonita historia Geles,Que curiosa y especial! Esas cosas no pasan todos los días , ay, pobre Miguel...jejejje.

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  26. Miguel está aquí.
    Y me alegro de no haber sido yo el que tú pensabas... de no haber sido una broma mía.

    ¡Qué historias!
    Tienes admiradores secretos, Geles.

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  27. Anónimo...

    No firmaste, por lo tanto no sé quien eres, pero te agradezco tu visita.
    'Éstas' cosas no pasan todos los días, desde luego, pero cuando pasan... mejor compartirlas para, así, hacer partícipe a quien en su generosidad, detenga su caminar para mirar estas humildes, pero cálidas páginas.

    PD/
    La próxima entrada tuya, por favor, fírmala. Muchas gracias. Un beso.

    Geles

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  28. Víctor...
    No, no tengo admiradores secretos, es una ilusión 'optica' tuya.
    El 'Miguel' del relato es una persona que nunca lo vi antes y que no me conoce, lo afirmo.
    El Miguel que firma aquí, sospecho que es un antiguo amigo que conozco, al cuál sólo veo unos minutos un jueves de cada mes de Mayo, de cada año..., o eso sospecho. Espero que me saque de dudas, pero si no lo hace me sentiré igual de gratificada por sus inteligentes letras...

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  29. (En este blog me siento como en una sala...) y bien, esta anécdota que nos cuentas, primeramente me hace gracia, y "segundamente" jaja me hace pensar en las sorpresas que nos da la vida, y que a ti te ha tocado gratamente esta vez :)
    Las que provocan esas sonrisas interminables...
    Un beso

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  30. Ah! No puedo evitar pensar que quizás fuera algún tipo de embaucador, se me hace extraño en caso contrario ... pero la vida esta llena de sorpresas así que ... ¿quien sabe?

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  31. Helena...

    Realmente lo que pasó es insignificante, quizás aquí lo engrandecemos, no sé, pero sólo fue una anécdota 'curiosa': me hizo sonreir un poco más, me hizo meditar, me mantuvo felizmente 'ocupada' el resto de aquel día... y me trajo hasta aquí para compartirlo con vosotros, en un impulso -soy así- que no quise frenar.
    Estoy satisfecha, me siento arropada, me estais haciendo sentir más humana, más especial, más... Geles.

    Un abrazo, amiga.

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  32. Francesc...

    Vamos a mirarlo por el lado jocoso, ingenuo y simpático... Yo ya no soy una niña, y las pretensiones que un embaucador podria ejercer sobre mí, están descartadas si yo no le insinuo que estoy en 'la misma onda'... por lo tanto: ¡yo estaba a salvo! jajaja...

    Besitos y mil gracias por venir hasta aqui, Cesc.

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  33. Geles, lo tuyo de ayer parece sacado de una novela romántica.
    Eres maravillosa o estás loca, otra en tu lugar le da un tortazo o cogeria el bolso para que no se lo robaran, encambio tú ¡¡no¡¡, tú le diste un poco de felicidad al personaje.
    Se acordara de Madrid y cuando regrese esperará encontrar otra Ada Madrina como tú.
    Espero que si alguna vez me encuentro en la misma situación, encuentre otra Ada Madrina como tú.
    Valiente fuiste, muy valiente, con la gente que corre hoy en dia fuiste valiente.

    Tu admirador Mauri.

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  34. Bonita anécdota, seguro que tu sonrisa tuvo mucho que ver con ello, no hay nada más bonito que regalar sonrisas.
    Siembra y recogeras y así pasó contigo.
    Un besito

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  35. Diario de Miguel: Ayer tarde llegué a la estación de Santa Justa con una sensación agridulce. No suelo ir a Madrid y siento como si allí hubiera quedado algo más que una oportunidad. Gracias Geles, el simple hecho de nombrarme me da vida. A veces no es suficiente con tener gente alrededor para no estar solo. Por la tarde me dirigí a Cádiz, tenía las entradas de un concierto de J. Drexler desde hace meses. Una de sus canciones decía: "Cada uno da lo que recibe..."

    Tuve que dejar a medias a mi amiga la puesta de sol de la Caleta, empujado por el fresco poniente hacia el Teatro Falla. Días mágicos.

    Ah, no nos conocíamos, te lo aseguro. Y las entradas de Miguel en este post son mías.

    Otro piquito.
    Miguel

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  36. Acabo de leer tu poema "Despedida amarga". Hermoso. Creo que es hora de despedirme yo también. Espero que no comiences ahora a elucubrar sobre quién pudiera ser yo. No nos conocíamos, reitero, y debes tomar estos comentarios como una simple y liviana corriente de aire que levanta elegantemente los visillos de la ventana de tu casa... y así me voy, apenas rozando tu cotidianidad. De vez en cuando volveré por aquí para disfrutar de lo que escribes, pero en silencio.

    Un beso y hasta siempre.
    Tu Miguel.

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  37. En fin, las magias también pueden romperse de vez en cuando. Afortunado ese tal Mauri... y ya me callo del todo.

    Miguel

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  38. 'Miguel'...

    Si supieras lo mal que me siento, en éste momento...!
    Leí tu despedida, y se me desprendió la sonrisa.
    Me queda la esperanza de volverte a leer alguna otra vez, ello me haría feliz. Drexler -cantante al que con frecuencia escucho- dice: 'Cada uno da lo que recibe...', y añade: '... y luego recibe lo que da, nada es más simple...' Y es que, ya se sabe que 'Todo se transforma'.
    Es fácil acostumbrarse a quién, con un soplo de imaginación, provoca una ilusión... rompiéndo así la linealidad de mis días.

    ... Y con respecto a tu 'diario de Miguel'... uff... yo sé bien que no basta con estar acompañado para no sentirse sólo.

    Miguel, si vuelves a leerme, por favor, vuelve a ser generoso y déjame unas lineas.
    Prometo que si vuelves a 'encontrarte' conmigo por la calle de Alcalá, me tomaré contigo ese café... Hmmm... esto bien podría ser el inicio del guión de una GRAN película.

    En serio, Miguel: Muchas gracias por tus inteligentes y cálidas palabras.

    Dos besos, ya sabes dónde encontrame.
    (Geles)

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  39. Darilea...

    Creo que a partir de ahora valoraré más 'mi' sonrisa, como la de los demás siempre valoré.

    Otro besito para ti, amiga.

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  40. Hola Geles! me ha gustado mucho tu anécdota. Yo soy sevillana y me parece que ese hombre no estaba falto de cariño, sólo que le gustaste y el beso te lo dio para no pasar desapercibido, fue como su sello.... y lo consiguió! jeje.
    Besos!

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  41. Psique...

    Sí, ambas cosas, creo yo. Le echó valor, pues bien pudo encontrarse con un bofetón -no sería el primero que daba a un supuesto señor- de mi mano o un empujón. Pero yo no soy violenta y la paciencia -quizás por mi trabajo- es notoria.
    No era un ladrón, sólo un ·estilista· seductor... de nueva generación.

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  42. Hola Geles, ¿Y no estará casado este tal Miguel?, o con pareja, vio una mujer impresionante y se lanzo a la aventura, no se, ¡qué cosas te pasan!, madre mía, yo desde luego no soy tan generosa, le meto una torta que va apañao... Gracias por comentar en mi entrada geles, me ha hecho mucha ilusión tu comentario, y ha sido muy bonito lo que has dicho, pero es difícil de llevarlo a cabo, yo no soy muy buena en esto de dar afectos a medias. Besos guapa, y cuidado cuando pasees por Alcalá. Maria Teresa

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  43. Lo inesperado nos interpela con más fuerza, y si es positivo nos deja un grato recuerdo, que a veces se puede convertir en un hermoso futuro ;)

    Gracias por tus comentarios.

    Un abrazo. Pablo.

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  44. Me gusta Gele cómo has narrado ese encuentro, simpático y con un final, al menos correcto. Un beso, Inés

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  45. Maria Teresa...

    Su estado civil no tiene importancia, ya que no me pidió matrimonio... jeje...
    ¿Instinto? ¿Apuesta? ¿Se volvió loco por mi al verme...? jajaja... Simplemente sucedió, y ya está, ¡qué importa lo demás!
    Un beso.

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  46. Pmartimor...

    Amigo Pablo, gracias a ti por venir hasta aquí, y dejarme el tuyo.

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  47. Inés María Díaz...

    Aquel encuentro, como tú dices, tuvo final feliz, como en las peliculas de 'buen amor', sin haberlo...
    Gracias por tu comentario.
    Otro beso para ti.

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  48. toc..., toc..., ¿Miguel...? ¿andas por ahí?

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  49. Sí, ando por aquí.

    ¿Quién me llama? ¿Es acaso la soledad? ¿Es la melancolía sempiterna la que hace sonar su flauta invisible? ¿Son esos sonidos que como hilos invisibles alcanzan mis oídos?

    Sí, sigo aquí. Periodicamente leo este que iba a ser mi remanso quieto, mi lugar de meditación sin intervenciones. Como habrás comprobado, no tengo palabra. Te dije que leería y callaría y aquí comienzo de nuevo con mi palabrería.

    El verano se derrama poco a poco. Nuestros poros luchan y y los deseos merman a base de derrotas. La primavera ya se va Geles, qué le vamos a hacer. Pasemos a otra historia, otro cruce de caminos. Hay tantos encuentros como caminantes.

    Buen verano y felices encuentros.

    Miguel

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  50. Miguel...

    ¡Alguien escuchó mi llamada!, estoy emocionada, será que no estoy acostumbrada a ser escuchada, que sí oída.

    Por favor, falta a tu palabra cada vez que sientas la tentación. Abandónate a ella, dejarse tentar no es pecado, no irás al infierno, pues aúnque mi nombre habla de ángeles, también se de demonios... No sabes la satisfacción que me da leerte, ni yo sé medirla..., pero ·abulta· mucho, te lo aseguro.

    Hablas por mi boca: ·... y los deseos merman a base de derrotas.· ¡Qué cierto es, Miguel!

    Espera... espera... voy a estornudar... ¡¡achis!! ufff.... deja, deja que la primavera se vaya, ¿o prefieres que la eche el lazo -se me da muy bien- y te la retenga un poco más, sólo para ti? Yo con una buena sombra debajo de un roble, un lápiz para subrayar y un libro -no de los regalados, los cuales suelen ser del gusto de quien los regala- sino de los comprados por mi, me conformo.

    Hay tan pocos caminantes que hacen camino al andar... y tan escasos los que alzan las vista para saber con quien se cruza su andar... que ya no espero ningún nuevo ·encuentro· de asfalto, amigo Miguel.

    ¡Feliz tú, que seguramente tendrás más oportunidad!

    Abrázate de mi parte, ya que yo no te llego.

    Geles

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  51. Bueno yo creo que este hombre te ha dejao tocaaa!!!.... era normal lo que hizo, derrochas sensualidad hija por donde mire, eres una hermosa mujer, que esperas que haga un sevillano!!!!, esos si son chulos, ea!, no como los de Málaga como dice Francheska, los de Sevilla!!!, besos, Jose Carlos

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  52. José Carlos...

    No, qué va, de tocá ná!!... jajaja... Lo estamos pasando bien a su costa, hablo del Miguel de la calle Alcalá, no del que escribe aquí, por supuesto.

    Besos.

    PD/
    Oye, ¿tú eres el J. Carlos del teatro Cervantes, de Málaga? ... hummm...

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  53. Hola Geles, vengo desde el blog de Víctor. Acabo de entrar de puntillas en tu casa, y he visto sólo la entrada. Necesito más tiempo para pasear por ella y mirar por todas las ventanas. Curiosa experiencia la que relatas, normalmente una pregunta como aquella que te hicieron continúa tan sólo con un "gracias". Estas cosas gustan, y mucho. Sobre todo si el señor se muestra caballeroso y correcto. Y, si sirve de algo la opinión de una gaditana... no me extraña la escena, es el sur. La próxima vez, toma ese café... con mucho azúcar. Un abrazo.

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  54. Tangai...

    Víctor es una buena procedencia... Y dicho esto, te diré que si llegara a producirse -cosa que dudo- una 'próxima vez'... me tomaré ese café, pero eso sí: sin azúcar, yo siempre tomo el café SIN AZÚCAR. Ello no quiere decir que no me gusten los dulces, como por ejemplo, el chocolate, el cuál me encanta, y no lo utilizo como sustituto de NADA... jeje..., muy al contrario: "LO ACOMPAÑO DE..."

    Un beso, amiga; pues quien es amiga/o de Víctor, lo es mío.

    Geles

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  55. Hola Geles.

    De nuevo acudo a tu llamada, pero esta será la última vez. Lo hago además en esta entrada porque considero que este personaje, Miguel, que como bien dices nos ha divertido a todos, ya no tiene sentido que perdure y menos en otras entradas de tu blog que no sean ésta. Ante esto tienes la opción de borrar este comentario antes de seguir leyéndolo, obviamente es anónimo a pesar de la firma y no estoy cómodo en esta situación. Tuvo su sentido humorístico pero ya no lo veo así. Y una vez dicho esto, si te parece, paso a comentar tu relato:

    En primer lugar te doy mi enhorabuena. Has conseguido que terminemos de leer con un nudo en la garganta y totalmente compungidos ante la desdicha de la mujer, tanto que incluso has conseguido que alguna de tus seguidoras se ofreciera voluntaria para un “taconazo en los cataplines” (huyo de todo tipo de violencia, misoginia o su contrario como quiera que se llame, y esto me ha sorprendido, la verdad). Me ha gustado también el recurso de las definiciones en cursiva para explicar científicamente las características de los psicópatas. Por otro lado te diría cómo hubiera yo planteado el texto: Los escritores tienen a veces el defecto de imbuir en el lector su opinión sin dar demasiadas explicaciones concretas. Yo hubiera dado consistencia al relato describiendo algunas de las fechorías del personaje masculino, algún abuso de su autoridad o incluso alguna violación. Si estuvo en misiones internacionales ayudando o otros en situaciones extremas, da lugar a confusión tanto sacrificio por su parte, sobre todo hoy día que están tan consideradas las citadas operaciones. La psicopatía es algo muy serio, y no debe ser la opinión del narrador la que ponga esa etiqueta al personaje, sino la opinión del lector al considerar los hechos narrados. Espero que consideres esta opinión como constructiva y también como muestra de afecto.

    Reconozco que me gustan mucho tus poemas, pero se te nota la maestría también en tus relatos.

    Un beso y hasta siempre.

    “Miguel”

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  56. Miguel...

    Es evidente tu maestría literaria. Sin duda eres correcto, sarcástico, un poco perfeccionista, sensible, de ·asiento· inquieto, peinas alguna cana (no te ofendas)..., escribes con frecuencia, y... no te interesa mi trabajo lo suficiente como para, como mestro que nunca tuve, enseñarme a mejorar.
    Y dicho esto...

    No sé quien eres, ni sé cómo diste conmigo o caíste aquí; pero me siento muy afortunada por haber llamado tu atención en algún momento despistado de un día tuyo cualquiera.
    Lo que me está dejando un poco hecha polvo y triste es saber, ahora sí te creo, que ya no volverás... Te echaré en falta, créeme.
    Sé que volveré a esta entrada, no tardando, cuando suba algún otro escrito y quiera saber qué opina ·Miguel·

    Con respecto al relato del PSICÓPATA, ya me habia dicho otro amigo que lo leyó antes que nadie, que debería escribirlo TODO, hacer una novela porque tengo material para ello, y no quedarme a medias.
    Lo hice, escribí varios folios, relaté con detalle cuatro ejemplos en los cuales el personaje dejaba ver su extrema indiferencia hacia el dolor que causa y de su inestabilidad, pero los eliminé, y bien eliminados están, Miguel...
    En cuanto a las misiones internacionales especiales, ese es un asunto más delicado aún de relatar, pues cuando hay que acabar con vidas para salvar otras, es terreno fangoso dónde mi conciencia se debate, y preferí callar.

    Miguel: te agradezco desde el alma que me hayas dejado ver tu opinión sobre aquel relato, y tomo nota de la sugerencia de haber dejado al lector que opinara si era un PSICÓPATA o no. ¿Quizás debería haber añadido una interogación al título? ¿tú, como lo ves? ·DESENAMORADA DE ¿UN PSICÓPATA?· ... pero te aseguro que el de mi relato... ¡lo es!

    Medita un poco sobre tu deseo de no volver a escribirme, aunque sí leerme.

    Otro beso para ti. Hasta siempre, anónimo Miguel.

    geles_geles@hotmail.com <---- por si un día tienes un bajón u otro despiste... y quieres escribirme.

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Muchas gracias por vuestros comentarios, valoro el tiempo que empleáis en leerme y dejarme vuestra opinión. Un abrazo.