“EVIDENCIAS”
(sueño) (01-01-10)
Estoy acompañada de algunas personas que no conozco.
A mi derecha hay sentada una mujer con secuelas muy evidentes de haber recibido recientemente sesiones de quimioterapia. Su palidez y escasísimo e irregular cabello corto, lo delataba. Ésta evidencia, la lamento interiormente, pero por alguna razón, no se lo hago saber a ella.
Inmediatamente después, por mi izquierda, se acercan tres mujeres. Una de ellas me es muy familiar, pero no sé de qué la conozco. No obstante, lo que realmente me impactó al verla, fue que también tenía “evidencias” de padecer la misma enfermedad que la otra mujer. Su cabello rubio -ahora corto- había desaparecido por mechones, pero su sonrisa permanecía intacta, como siempre.
Mi reacción, en cambio, no fue la misma a la que tuve con la primera mujer. Con la segunda, sí me alarmé y lo exterioricé, de tal manera que le comenté, toda horrorizada, a la primera mujer, lo terrible que era ver y saber que padecía esa terrible enfermedad alguien tan conocida, tan popular… y lo mucho que lo sentía y me había impactado.
Todo eso y más, hasta descargar el dolor de mi alma, se lo hice saber a la primera mujer que permanecía sentada, con gesto atento y compasivo, escuchándome con una serenidad en su rostro que sólo alguien de gran paz interior y un alma muy grande, podría ofrecer a quién, como yo, no quería ver la evidencia que en otra vio.
Pero ahí estaba ella, consolándome la pena de saber el mal que padecía “otra” mujer, sin que yo, del suyo, quisiera saber.(Desperté detestándome como persona… y mujer)
Estoy acompañada de algunas personas que no conozco.
A mi derecha hay sentada una mujer con secuelas muy evidentes de haber recibido recientemente sesiones de quimioterapia. Su palidez y escasísimo e irregular cabello corto, lo delataba. Ésta evidencia, la lamento interiormente, pero por alguna razón, no se lo hago saber a ella.
Inmediatamente después, por mi izquierda, se acercan tres mujeres. Una de ellas me es muy familiar, pero no sé de qué la conozco. No obstante, lo que realmente me impactó al verla, fue que también tenía “evidencias” de padecer la misma enfermedad que la otra mujer. Su cabello rubio -ahora corto- había desaparecido por mechones, pero su sonrisa permanecía intacta, como siempre.
Mi reacción, en cambio, no fue la misma a la que tuve con la primera mujer. Con la segunda, sí me alarmé y lo exterioricé, de tal manera que le comenté, toda horrorizada, a la primera mujer, lo terrible que era ver y saber que padecía esa terrible enfermedad alguien tan conocida, tan popular… y lo mucho que lo sentía y me había impactado.
Todo eso y más, hasta descargar el dolor de mi alma, se lo hice saber a la primera mujer que permanecía sentada, con gesto atento y compasivo, escuchándome con una serenidad en su rostro que sólo alguien de gran paz interior y un alma muy grande, podría ofrecer a quién, como yo, no quería ver la evidencia que en otra vio.
Pero ahí estaba ella, consolándome la pena de saber el mal que padecía “otra” mujer, sin que yo, del suyo, quisiera saber.(Desperté detestándome como persona… y mujer)
¿Podría ser que a quien le expresé mi dolor, fuera la originaria de quien me lo provocó, y yo no se lo exterioricé por respeto... o qué se yo?
Geles Calderón
Copyright©GelesCalderon Todos los derechos reservados
Nada, nada, un mal sueño lo tiene cualquiera...
ResponderEliminarBesos animados!!
TU NOS MUESTRAS, ALGO QUE A MUCHAS PERSONAS NOS HA PASADO, NO IMPORTA LA INTENSIDAD DEL DOLOR, QUE CADA MUJER TE PRODUJO, LO IMPORTANTE ES TU COMPASIÓN POR ELLAS.
ResponderEliminarTE ABRAZO QUERIDA AMIGA
seguramente fue asii...el sentimiento te lo produjo la primeraa mujjerr..
ResponderEliminarlujito leerte Gelessssssssssss..!!
mi cariñoo en estado permanenteee..!!
Abuela, has sabido ver... Un abrazo, amiga.
ResponderEliminarRoberto, respondiste a mi pregunta con una afirmación que yo comparto.
ResponderEliminarGracias por ello.
Hola de nuevo Geles, la lectura de la transcripción de tu sueño me ha hecho evocar con mucho dolor la muy reciente, y muy sentida perdida, irreparable, de uno de mis dos mejores amigos; el no tuvo ni la posibilidad de llegar a la quimio, pero me ha dejado tanto, tanto, tanto.....
ResponderEliminarMi querido José Antonio, tu dolor me duele...
ResponderEliminarHe sentido estremecers tus líneas ante mis ojos, ¿me equivoco?
Lamento haber removido en tus entrañas el doloroso recuerdo de la pérdida de un ser tan querido para ti... De verdad que lo lamento.
Un fuerte abrazo.