
“MUERTE”(Nº298) (05-12-03)
Brama la herradura de mi existencia
desgarrando las rutas de mi carne,
taponando circuitos de mi sangre,
robándome la vida sin clemencia.
Me enfrento a tí, oscuridad y daga,
con corazón valiente y abatido
en siniestra hora del alarido,
viscosa sombra que todo lo apaga.
El último respiro ya se acaba,
y en él crezco, y revivo lo amado,
pues crece el relieve de lo gozado...
¡y río mi última carcajada!
Brama la herradura de mi existencia
desgarrando las rutas de mi carne,
taponando circuitos de mi sangre,
robándome la vida sin clemencia.
Me enfrento a tí, oscuridad y daga,
con corazón valiente y abatido
en siniestra hora del alarido,
viscosa sombra que todo lo apaga.
El último respiro ya se acaba,
y en él crezco, y revivo lo amado,
pues crece el relieve de lo gozado...
¡y río mi última carcajada!
Geles Calderón
Copyright © Geles Calderón Todoslos derechos reservados
Copyright © Geles Calderón Todoslos derechos reservados
Me gustó aquella burla ante la muerte... Después de todo, aún puede quedarnos aquel punto impotente, pero canalla.
ResponderEliminarBesos, Geles.
FANTASTICO
ResponderEliminarComo todos.
jose
Entrada del año pasado pero que aún late gracias a ti Jose que la hiciste un corto pero eficaz boca a boca, después del masaje cardíaco de Onminayas que le prodigó en su día y que no vi hasta ahora...
ResponderEliminarGracias a ambos.
Besos.
¡Y cómo late, Geles: cómo late...! La he vuelto a releer, y me parece ahora aún más buena que entonces.
ResponderEliminarBesos.
Onminayas, suele pasar... Cuando relees algo, después de un tiempo, y le encuentras más valores que antaño, "suele pasar" que es porque tenía valía de verdad.
ResponderEliminarGracias mil por volver a andar lo andado.
Más besos.
¡Casi dos años...!
ResponderEliminarSi ya fue triste comprobar los poquitos que fuimos... más triste es comprobar 'los menos' que quedamos!
Gracias Onmi, de nuevo, a través del tiempo y de mi imperturbable aprecio, amigo. Deseo que estés bien.