
“SI FUE... YA NO ES”(retazos de una vida)
(Nº 563) (10-03-09)
Infancia de roto cristal,
como un cuento repetido
de un trono desvanecido
en un palacio artificial.
Y en sus horas arrugadas,
sólo las lunas de carbón
lloran recuerdos de perdón
sobre estrellas enlutadas.
Paciencia de sed salada
por las miradas que no ven
(Nº 563) (10-03-09)
Infancia de roto cristal,
como un cuento repetido
de un trono desvanecido
en un palacio artificial.
Y en sus horas arrugadas,
sólo las lunas de carbón
lloran recuerdos de perdón
sobre estrellas enlutadas.
Paciencia de sed salada
por las miradas que no ven
las aguas sobre aquel papel,
y la varita sin hada.
Música lenta encendida
sobre la pulcra oscuridad,
mece sábanas de ansiedad
y belleza desvalida.
Ansiedades escurridas
sobre agua de su pena,
sangre caliente sin vena,
atardecer de partida.
Ir sin saber dónde iba...
ocultaba los encuentros,
cuando fue miles sin cientos
y boca de dos salivas.
Su azul mirada imposible
-siempre presente en su mente-,
dicta error aunque no miente,
confundiendo lo entendible.
Fueron gargantas añejas
y la varita sin hada.
Música lenta encendida
sobre la pulcra oscuridad,
mece sábanas de ansiedad
y belleza desvalida.
Ansiedades escurridas
sobre agua de su pena,
sangre caliente sin vena,
atardecer de partida.
Ir sin saber dónde iba...
ocultaba los encuentros,
cuando fue miles sin cientos
y boca de dos salivas.
Su azul mirada imposible
-siempre presente en su mente-,
dicta error aunque no miente,
confundiendo lo entendible.
Fueron gargantas añejas
plenas de cielos pálidos,
que entre ojos impávidos
mueren de añoranzas viejas.
Siendo cisne para un lobo
-muñeca rota ocasional-,
el predestinado final...
¡los ahogó en su propio lodo!
que entre ojos impávidos
mueren de añoranzas viejas.
Siendo cisne para un lobo
-muñeca rota ocasional-,
el predestinado final...
¡los ahogó en su propio lodo!


Geles Calderón
Copyright©GelesCalderón Todos los derechos reservados
Copyright©GelesCalderón Todos los derechos reservados
Hermosos retazos. Me gusta leerte, aunque estos versos duelan como pocos.
ResponderEliminarBesos
Fher, ¿quien no tuvo alguna vez gustos amargos en las papilas del ser?
ResponderEliminarMil gracias por acompañarme con ese instante de tus letras, precisamente ahora...
Besos.
Agradecido por tu visita y tus comentarios. Un blog precioso tienes, felicidades.
ResponderEliminarUn saludo
Geles!
ResponderEliminarEvocador y melancólico; ¡AY! esas 'gargantas añejas plenas de cielos pálidos'. Cuán punzante y estremecedor, me encantó la travesía por tu blog.
Agradezco nuevamente tu amable visita al mío.
Un abrazo!
Hola Javier, fue un gran placer hallar y participar en tu Blog de imagenes.
ResponderEliminarAsí que las gracias te las doy yo a ti.
Un beso.
Geles
Anaconstela, muy amables tus palabras. Tu blog también me enganchó.
ResponderEliminarUn abrazo.
Hermosos octosílabos ¿de arboledas perdidas?
ResponderEliminarUn saludo
Sólo eran hojas caídas... de arboledas perdidas, mi querido Jose Rasero.
ResponderEliminarGracias por leerme.
Geles
... ...traigo
ResponderEliminarsangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazon
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
TE SIGO TU BLOG
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesia ...
AFECTUOSAMENTE
FLOR DE ACANTILADO
jose
ramon...
Largo y estirado me lo pones, ¡pardiez!
ResponderEliminarGeles Calderón (Flor de Acantilado)
Cual fruta que madura en su arbol asi es tu poesia y cuando la técnica acompaña a la belleza el resultado es este, un poema cargado de simbolismos.
ResponderEliminarDe veras que me ha gustado.
jose.
¡Cuantas historias conocerá el mar de aquella flor de acantilado! Y cuantas lágrimas de sal se habrán fundido en sus aguas...
ResponderEliminarBesos a las dos, Geles.
Onminayas: Extiende el brazo derecho y mantenlo así; ahora extiende el izquierdo...... ¡y abrazate! Hazlo por mi, mi querido amigo.
ResponderEliminarUn auténtico placer leerte.
ResponderEliminarSaludos.
Tengo los brazos suficientemente largos para abarcaros también a vosotras dos en el mío. Voy a intentar retomar esto, aunque sea poquito a poco y de vez en cuando.
ResponderEliminarMuchos besos a repartir, Geles.
Me gusta, y no sabes cómo, ver como va creciendo tu casa. De corazón. Sobre todo porque cada uno de los que entra aquí para quedarse no lo hace de manera gratuita.
ResponderEliminarMás besos.
Querido Onminayas, feliz yo de que tus brazos a las dos nos abarquen porque ambas estamos necesitadas.
ResponderEliminarMe alegra saber que tomaste un poco de aliento para pasearte de nuevo por estos senderos embarrados a veces, polvorientos otras, pero siempre barridos de hojas muertas, porque aqui los importantes y válidos sois todos vosotros que os acercais hasta esta vereda.
Yo también tengo besos para ti, a repartir.
Geles
Me gustó mucho leerte y me agrada más todavía la sensibilidad que se respira en este blog, desde tu perfil en adelante.
ResponderEliminarUn saludo cariñoso.
Casi cuaro años de esto... uf... Tarde pero segura, Cris. Han pasado tantas cosas desde entonces..!! Discúlpame, amiga.
EliminarGracias por tu visita.
Saludos.