"YO PARA TÍ, PARA MÍ TÚ" - (Voz y letra de Geles Calderón)

"¡QUÉ IMPORTA!" - (Voz y letra de Geles Calderón)

"SONETO DEL AÑIL RECUERDO" - (Letra de Geles Calderón - Voz de Miki)

"NO ME IMPORTAS" - (Letra de Geles Calderón - Voz de Miki)

"¡QUIÉN SABE!" - Poema de Geles Calderón - voz: Bea Salas

.

.

29 de junio de 2011

"DESEOS DESABROCHADOS" autora: Geles Calderón




“DESEOS DESABROCHADOS”

Exige, al que a ti se asome,
el valor de lo que vales.
   Que no te abrace un lunes,
   si tu día es un martes.


Si tu Marzo no se cuida,
otro Abril querrá dañarlo.
   Que no haya en calendario,
   mes que intente hacerte daño.


Recuerda que pétalo eres
de rosa entre nueve rosas.
   Que el ramo en el que tú luces,
   resplandezca más si tú posas.


Si te ahoga lo ceñido,
descósete de lo cosido.
   Que lo que riegue tus venas,
   sea el fuído elegido.


Si el TODO no ocupa tanto,
es porque aún hay espacio.
   Que tu magia decida
   la ruta de tu calvario.


Date un festín ‘sin cubiertos’
y una siesta ‘desarropada’.
   Que donde descalces tu huella
   siempre será recordada.


Humedece tu impaciencia
para que el fuego no abrase.
   Que el nudo que te ate,
   tu fortaleza lo desate.


Por si el olvido no olvidó,
deja tu puerta sin llave.
   Que lo enfermizo de antaño,
   tu abrazo haga saludable.


La balada de un bandido,
no hace escuela de baladas.
   Que al siete de tu suerte,
   su trece no lo acobarda.


Si mano o verbo te amenazan,
media vuelta… ¡y te marchas!
   Que el cielo es más que una metáfora,
   y las avenidas… ¡anchas!


Asume las sumas que suman
valías a valía.
   Que ajenas restas sólo resten
   a los restos que las vacían.


No creas en superstición
de danzas de magia negra.
   Que lo blanco de tu verdad
   sea la fe de tu conciencia.


Cuando el verso se te cruce,
corre a redactar su verbo.
   Que el asombro se asombre,
   del contenido de tu cuaderno.


Te deseo que en un beso
se resuma toda tu historia.
   Que quien te abrace en ‘siempre’,
   ¡haga del hoy una victoria!



















Geles Calderón
(26-06-11)


21 de junio de 2011

"CUANDO MUERAN LOS PRETEXTOS" autora: Geles Calderón



“CUANDO MUERAN LOS PRETEXTOS…”


Aromas añejos
de sudor de otra piel.
Comienzo de fines
hurgando el momento,
buscando el acierto
del derecho y revés,
aferrando la nada
abotonando el placer.

Prófugas caricias
que desertaron de mi piel,
para mojarse en fuentes
y rocíos de otro vergel.
Vereda de impaciencia
arrojando sus lanzas
contra la culpa
de mis ‘por qué’.

Suelo que quema si sobre él
no pisan sus pasos,
no caminan sus pies,
porque nada nutrió tanto
como proveyó su calidez.
Raíces de antiguo esplendor,
hoy podridas de olvido
sin ocasión de otra vez.

Nadie como él nutrió mi avidez
Nada igualó el resplandor de su hora,
ni luzco si él no me decora.
Mi vida con él dentro
fue un estreno cada vez.
Dos banderas compartiendo color,
y ninguna nave de regreso
que me lleve hasta él.

De una prueba con fin de error
naves de regreso sin poder volver.
Dos Arco iris
atrapados en el sol.
Cuando mueran los pretextos
vivirá nuestro amor,
pero para poder convencer…
habremos de convencernos los dos.

Cruz en papel de muerta fe
precediendo al verso
que buscando en nada
halló la luz del que no ve.
Desde la cárcel de un ‘vivir así no quiero’
me despido apurando el trago,
aunque el líquido de este vaso
no apague mi intensa sed.


Geles Calderón
(Nª 649) (21-06-11)

Copyright©GelesCalderón_Todos los derechos reservados

17 de junio de 2011

"AGUAS DE AMOR VERDADERO" (video-poema) de Geles Calderón



"AGUAS DE AMOR VERDADERO"

Aguas de danzas tibias acunan nuestro presente,
dando paso a la verdad
que determina el amor que nos define,
ese que cada amanecer se renueva,
-besar que besa el beso-,
apretando los soles
que a nuestras sábanas asiste.

Aguas lentas y justas velan nuestra labranza,
tierras que en ocasiones fueron inundadas
por aguas de lluvias de descuido
acumuladas en los resquicios
de indiferencias hacia el esfuerzo
de quién en silencio
madrugada tras madrugada… labraba.

Nunca perderé la pista del amor que me asiste
aunque la vista se me nuble,
o los pasos que pise
pretendan un rosal que mi pie desvíe,
pues las alas de ayer
mi hoy pliega en vez de lo que siento:
“latidos que no borró el tiempo”.

El camino es suma de nuestros restos,
y la profunda huella es lo que perdura
sobreviviendo a tornados
y otros… contratiempos.
Lo que me llevó hasta ti
es lo que hoy reconozco
como… lo PERFECTO.

Aguas de AMOR valiente
que sobrevivió a malos tiempos,
celebrando nuestros TRES MOTIVOS,
lágrima muda superando
periodos de continuidad,
desviando espejismos de antiguos reflejos,
o ahuyentando alguno de aparecer nuevo.

Te amo, mi AMOR VERDADERO,
por encima de todo,
sin cimientos de interés
que a otros les sostiene
sin amor que los sustente
ni verdad que amparen…
lo que sus bocas defienden.

Hoy rubrico el amor que me asiste,
porque te respeto y te lo ganaste,
porque abrí los ojos al verso de tu ‘manera’
amoldando la mía a tu molde,
amor que me asiste y demuestra
que hechos son amores…
y no vanas pretensiones.

Te quiero como quizás nadie te quiso,
aunque a veces mis luchas internas…
oculten lo que debió ser más preciso.
Sólo una luna…
para dos que caminan por un mismo camino,
nada más necesita nuestro destino
si sólo queremos estar:
¡yo contigo… y tú conmigo!

Geles Calderón
(dedicado, en el día de su cumpleaños, a quien más me ha merecido)
(17 de Junio)





Obra protegida_Derechos reservados.

4 de junio de 2011

"DEFINICIÓN DOLOROSA..." autora: Geles Calderón



"DEFINICIÓN DOLOROSA..." (el vano orgullo del imperfecto)

Si los silencios amparan soledad
y ensanchan distancias,
las palabras que a gritos se derraman
cegando de furia las miradas,
son la red que quien las profiere
teje bajo sus piernas, sin prever
que son las suyas las que caerán enredadas.


-Dale cuota de respiro a tu alma,
no agonices tu principio
antes de que tu mitad llegara,
¿no ves que la ahogan tus sombras,
las mismas de las que de los demás mal hablas?
No sólo tu corazón sangra,
aprende a reconocer en los demás
lo que a ti por dentro te desgarra
pues quizás, al reconocerte,
aprendas que los demás sufren tanto o más…
¡pero callan!

Cada vida es distinta de otra
por sus circunstancias,
marcadas por algunas desdichas…
y a veces, por otras muchas desgracias,
no creas que a las tuyas, las de ninguno igualan,
pues tus soles destiñen tanto como los de los demás,
sólo que los tuyos, con tu actitud…
las orillas de nosotros manchan.
Sacude tus ropajes de polvos siniestros
dónde y cuándo los diestros no pasan,
¿no ves que amargas al que sonríe…
y petrificas al que hablarte intentaba?


Patético ser de obsesas pretensiones
de acomodo imposible para su almohada,
sin ganas de ser y negado para el cariño;
inválido para lo válido y de ignorancia elegida
por comodidad acostumbrada.
Sin sombra que delate su existencia,
se revuelve en su fracaso de persona completada.


Nada tiene quien nada hizo
por tener algo de lo que ansiaba,
siempre dictando dones que se le otorgaran
a quién desde el fondo de su ser, él despreciaba.

De su más próximo prójimo
nunca se interesaba,
pero reclamando atención a su ser
él siempre andaba, y ¡ojo!,
porque si se lo negabas…
al momento te pedía explicaciones
y por detrás…. te negaba.
Sangre pareja de quién siempre humilló…
¡aunque no mereciera ser humillada!

Hoy, quien se atreve a definirle:

¡acompañada, apoyada y amada!
Él: ¡solo y carente de afecto
que no se sometiera… o pagara!
Crítico feroz de quién,

y lo que él deseara
si en posesión de otro se ubicara.

Indolente ante el dolor
de quién indefenso, en su indefensión,
clemencia le reclamara.
 
A quién le describe no le cabe en la memoria
más capítulos de desprecios y faltas
que presenció o sufrió en ajenas…
y propias espaldas.


Fuerte se hace
quién bajo continuos desafectos crece
porque... le marcan.
Hay guerras que duermen
porque el durmiente arrojó las armas,
pero ello no significa
que se rinda ante la batalla,
sólo eligió la paz, aunque el oponente

crea que ganó la campaña,
pues lo importante no son las victorias,
sino…
¡las guerras que no se empezaron,
porque la otra parte eligió ignorar la ofensa
de quién del denuesto hizo bandera
en fomento de… su NADA!


Duele…,
duele lo que el corazón,
por no herir a quién le hiere, calla.
La vida pasa, y el cariño lo tiene…
¡quien se lo gana!
Patético ser ególatra que por su venas…
¡mi propia sangre mana!






Geles Calderón

Copyright©GelesCalderón_Todos los derechos reservados

29 de mayo de 2011

"DESTINO USURERO..." autora: Geles Calderón




"DESTINO USURERO..."


Destino usurero
de lucha y desgana.

De verbo impotente
y risas calladas.

De copas de angustia
y frío sin pana.

De marchitas rosas
sin ser entregadas.

De mérito al valor
sin valor que valga.

De calles de ausencias
y huellas heladas.

De fuego que arde
aunque el pecho calla.

De huérfano Norte
y pena arrastrada.

De última lucha...
para mi batalla.

De noches tardías
y lunas quebradas.

De timones ciegos
y ancla olvidada.

De aplauso de alquiler
si buscas y pagas.

De brújula rota
en tierras sin mapa.

De bocas heridas…
que al verso olvidara.


Geles Calderón(23-05-11) (desde el hospital)



Todos los Derechos Reservados_Obra Protegida



.

22 de mayo de 2011

"CERROJO INTERIOR..." (sueño que tuve) autora: Geles Calderón



“CERROJO INTERIOR”
(sueño)

Era vísperas de verano, hacía calor.
Desperté temprano, tomé el mando a distancia del la TV y la conecté. El aparato estaba sobre el suelo. Al instante de empezar a funcionar, la pantalla se giró sola, no podía ver las imágenes. Desde la cama y con cierta dificultad, alargué el brazo para moverla a su original posición pero cuando me volví a acomodar, de nuevo se giró. Volví una y otra vez, a veces con la mano, otras con el pie, a colocar la pantalla frente a mi, pero al ver que era imposible disfrutar de un rato de relax, opté por levantarme harta de tanto esfuerzo para nada.

Hay cosas por el suelo, trastos…, abandonos, tales como: cables, cartones, plásticos doblados, cajas vacías, una pequeña alfombra muy vieja y un árbol de Navidad sin luces, con adornos envejecidos y empolvados. Fue entonces cuando decidí dedicar el día a ordenar, limpiar todo aquello y quitar el árbol. -Era casi verano, no tiene sentido que permanezca puesto, pensé.

Salgo de la habitación y por el pasillo me cruzo con un niño pequeño de un año y medio, aproximadamente, que corretea. No le reconozco, pero imagino que es de la familia porque siento mucho cariño hacia él. Intento llamar su atención para cogerle y abrazarle, pero me esquiva, se me escapa entre risitas, prefirió ir tras otra persona de mi familia que pasaba por allí. Siento decepción.

Decido salir de la casa, me siento en el borde de la acera. Observo que junto a mi hay una niña de unos doce años que parece muy sola. Nos miramos, parece que nos reconocemos, pero no sabría decir de qué. Las dos permanecemos sentadas, la una junto a la otra mirando al frente, observando todo y nada: la gente pasar, los primeros rayos de sol…, la vida. Salgo de mis pensamientos y me fijo en otra niña que empieza a lanzarle, a la que estaba sentada junto a mi, bolas de barro fresco. No me gusta lo que hace, la puede hacer daño o manchar. De pronto una de esas bolas que fallaban sobre la niña, hace blanco en mi rostro. No me importó, -así no dará a la niña, pensé. Pero “mi niña” fue la que le increpó a la otra por su acción. La miré ‘compasivamente’ y agradecida por su gesto. Sentí que era el momento de retirarme. Me levanté para entrar a en mi casa a lavarme, satisfecha de haber evitado una agresión, aunque fuera yo la que la recibiera.
Al empujar la puerta observo que la cerradura está forzada, abre pero no cierra. Corro a ver la otra puerta de entrada -había dos en la casa- y también está apalancada, forzada, destrozada la cerradura, pero… ¿cómo había sucedido?, al salir la puerta estaba abierta y no lo vi. -Debió ocurrir el día anterior mientras yo estaba ausente trabajando todo el día en la ciudad, pensé.
Fuera quien fuera, eso era lo de menos, me alegro de que no llegara a entrar porque el cerrojo interior que yo siempre tenía echado, no permitió la entrada. ¿Un cerrojo interior? Sí, lo había, pero entonces ¿cómo cierro mi casa por dentro cada vez que salgo?, y cuando regreso ¿cómo abro?


(En medio de estas interrogantes desperté de mi sueño muy abatida)Geles Calderón
(21-05-11)



Todos los Derechos Reservados_Obra Protegida


.

7 de mayo de 2011

"¡NO ME IMPORTAS...!" (Voz, letra y video: Geles Calderón)





Mi Voz cantando... al hastío: 
 






"¡NO ME IMPORTAS..!"  
 (copla, año 2008)

No me importa en absoluto,
lo que piensas o te callas...
porque no soy tu moneda
que te gastas o te guardas.

No me importa en absoluto,
que te quedes o te vayas...
porque no eres tú mi dueño
ni en mi vida tú me mandas.

No me importa en absoluto,
si te callas o me llamas...
porque no te necesito
ni en la calle ni en mi cama.

No me importa en absoluto,
si me olvidas o me extrañas...
porque no estás en mis noches
ni tampoco en mis mañanas.

No me importa en absoluto,
cuando triste me reclamas...
porque yo sin ti me río
cuando quiero y da la gana.

No me importan tus reclamos,
ya no eres mi batalla...
porque yo gané esta guerra
cuando a solas peleaba.

Ahora ya no tengo dueño,
ya dejé de ser tu esclava...
entro y salgo cuando quiero
sin decir a nadie nada.


Geles Calderón



.
.



Copyright © GelesCalderón Todos los derechos reservados.

26 de abril de 2011

"VEREDA SIN TRÁNSITO" autora: Geles Calderón



"VEREDA SIN TRÁNSITO"

Vereda sin sol, árboles de copas de angustias, ecos vacíos para huecos que nombran.
Senderos de dirección perdida, huellas que el soplo de la indiferencia borra.
Flor de calendario antiguo y savia espesa, de amanecer callado y luvia en cesta.
Nombre reseco en garganta de olvido, procesión sin fe, ni templo, ni camino...

...Hoy he vuelto mal herida sin siquiera haber partido.
...Hoy el cielo se hizo breve ante un sentir vespertino.
...Hoy se ajustó a mi cintura un clima de antiguo destino.
...Hoy mi parte perdida... se topó con lo perdido.

Silencios de procesión por dentro, de poema ciego ahogando un secreto ruego.
Puente sin río, gorrión sin trino, copa sin vino, piedra sin suelo.
Destino usurero de trayecto incierto, de un paso al frente y dos al retuerto.
Novela sin guión ni argumento, porque estar contigo... lo dejamos para luego.

Geles Calderón
(23-04-11)


Todos los Derechos Reservados_Obra Protegida.

15 de abril de 2011

"¡QUIÉN SABE…! " - de Geles Calderón - (voz de Beatriz Salas)









VIDEO-POEMA (letra: Geles Calderón, voz: Beatriz Salas)



¡QUIÉN SABE…!

Quién sabe…
de la memoria que olvidó lo exacto
para coincidir con la conveniencia
de un tendencioso pacto.

Quién sabe…
de los brindis ausentes
y de las aguas que sangran
olvidos permanentes.

Quién sabe…
si lo obvio de la necesidad
atravesar pueda el misterio de los cielos
para procurar la igualdad.

Quién sabe…
de la suma de nuestros restos tardos
que quedaron divididos
por querer multiplicarlos.

Quién sabe…
de los soles eclipsados,
de la lógica en cuna extraña,
de los verbos acallados.

Quién sabe…
dónde el firmamento termina,
ni si hay o hubo ángeles
en sus pliegues o esquinas.


¡Quién sabe!


Quién sabe…
en qué lunas me adivinarás
cuando tus menguantes te apuren
al quererme reencontrar.

Quién sabe…
del compás de horas perdidas
en el meridiano
de mis noches suicidas.

Quién sabe…
si te arden los labios por callar
la urgencia de un desquite
de besos atrasados por dar.

Quién sabe…
si mi amor traspasará la muerte
al tiempo que suma la resta pendiente
de un tenerte y perderte.

Quién sabe…
si las sedas que a mi verdad arropan
fueron al todoterreno de tu ser
veneno servido en fina copa.

Quién sabe
si ahora que está muerto mi adentro,
mi afuera a vivir se negara
provocando mi enterramiento.


¡Quién sabe!


Geles Calderón
(15-04-11)


(Mi agradecimiento a la locutora Beatriz Salas, por elegir uno de mis poemas para ponerle voz)

 http://beatrizsalas10.blogspot.com/2012/01/geles-calderon-quien-sabe-del-blog-flor.html .

Todos los Derechos Reservados_Obra Protegida
.

6 de abril de 2011

"CARTA DE UN AMIGO... en Marzo"


Nighthawks - Halcones de la noche, 1942
(él me enseñó a amar la obra de Hopper)




(Miércoles, 2 de Marzo del 2011)

Querida Geles, buena amiga, alma serena de palabras, versos y sentimientos leales y sinceros; quería agradecerte, como a ti te gusta, de puño y letra, el haberte, y estarte, teniendo a mi lado, y de mi lado, estos meses tan difíciles, amargos y duros que me está tocando vivir. En todas las ocasiones que te he leído en tu blog he hallado consuelo, cada vez que hemos hablado he encontrado cobijo, aliento, esperanza, dignidad, estima, respeto y comprensión. GRACIAS Geles por estar ahí. No es sólo el afecto que me tienes, es cómo me lo tienes, eres de esas raras personas, seres humanos, que consiguen que uno quiera ser mejor persona sólo por el hecho de estar a la altura de tu generosidad, sólo por el placer de leerte o escucharte, sólo por el honor de conocerte.
GRACIAS, Geles, mil besos y millones de abrazos “apretaos”.

(firma) . . .

- - -


Esta carta me llegó dentro de un sobre negro escrito con tinta blanca y lacrado en rojo, con remite completo y dirigida a mi persona. En su interior papel blanco con caligrafía negra. La autoría es de una persona a la cuál tuve el privilegio de conocer hace media docena de años, y que, aunque nos vemos menos de lo que desearíamos, sí dialogamos con frecuencia, y mantenemos una sólida amistad.
Sin ánimo de protagonismo, hoy quise compartir con todos vosotros su contenido, respetando escrupulosamente toda su caligrafía, sin omitir ni cambiar un sólo acento, porque me parece una oda a la fidelidad, a la transparencia y a la amistad.
A medida que la iba leyendo, mis ojos se llenaban de lágrimas porque me hizo sentir más humana, valiosa y apreciada.
En verdad soy afortunada, está claro que si das lo mejor de ti cada día, recibes cariño en forma y tiempo inesperados, que te llenan el corazón de armonía.

Gracias por tanto como recibo, sin sentir que antes dí.
Mi cariño para quién está/estáis... cuando yo también desfallecí.


Geles Calderón ... a primeros de Abril.



- Fotos de amapolas (flor con la que me identifico) entre ruinas valiosas que de él recibí - 





Todos los Derechos Reservados_Obra Protegida

.

21 de marzo de 2011

"EL INVIDENTE" (sueño que tuve) autora: Geles Calderón



“EL INVIDENTE…”
(sueño que tuve)

Yo iba caminando por una calle muy concurrida. Toda la gente caminaba con prisa.

Un hombre de mediana edad pedía ayuda para cruzar al otro lado, estaba en la acera de la derecha. Este hombre era ciego y yo sabía o intuía que toda la gente que por allí pasaba le conocía, pero nadie se detenía, incluso yo pasé de largo sin detenerme, pero cuando me alejaba de él unos metros, reaccioné y me detuve para comprobar si aún seguía allí pidiendo ayuda. Efectivamente, allí estaba, sonriente, esperando el brazo de alguien que, a cruzar, le ayudara. Entonces retrocedí y con urgencia corrí hacia él, deseando con todas mis fuerzas que no se me adelantara nadie, pues quería ser yo quien le ayudase.
Cuando llegué a él, le ofrecí mi brazo, él lo tomó y comenzamos a cruzar.

Después de llegar la otro lado no me pareció prudente dejarle por allí sólo en medio de todo aquel barullo de gente, y le acompañé un poco más. Él me sonreía y pude darme cuenta de que era atractivo.

Ocurría algo extraño: a medida de que avanzaba junto a él, en nuestro camino se interponían más y más obstáculos, como sillas, tablas, cartones, cajas de madera, mesas, etc., y yo no veía el momento de dejarle caminar sólo.

Al fin llegamos frente a las puertas de un bar, el cual había que atravesar para salir por otra puerta del fondo de ese local, que daba a la Plaza Mayor, destino del invidente. Pero este establecimiento también estaba muy complicado de transitar, y fue entonces cuando me di cuenta de que a ese hombre solo le había servido de compañía, en realidad él fue quien me había llevado hasta allí.
En cierto modo me sentí decepcionada cuando comprobé que no había sido todo lo útil o necesaria que yo quería.

Entramos en aquel bar lleno de gente y taburetes, mesas por el medio, mucho desorden, etc., no sé qué me pasaba, pero me desagradaba mucho aquel lugar. De pronto me vi sentada en una de aquellas sillas, frente a una mesa y con él enfrente charlando amigablemente, pero… había una tercera persona con nosotros en aquel momento, no sé quien era, pero tampoco importaba demasiado.

Estábamos tomando algo y apoyada con los codos sobre la mesa, escuchaba con mucha atención lo que el ciego me contaba, entonces me di cuenta de algo que me sorprendió muchísimo, y era que cuando me hablaba… me miraba fijamente a los ojos, y esto me alegró, entristeció y sorprendió, todo al mismo tiempo.

¿Era invidente, o no? ¿Le había ayudado o me había utilizado?
.


Me angustié....

.

(desperté)

.Geles Calderón(Nº 535) (31-05-1984)
.

©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida
.

15 de marzo de 2011

“OJOS DE NIÑA, CORAZÓN DE MUJER” autora: Geles Calderón



“OJOS DE NIÑA, CORAZÓN DE MUJER”
- Cuando coincidió el verbo con el hecho -
(I)
Con la esperanza goteando y sucia de olvido, camina sin horizonte, cargando con su mochila de sueños y folios en mano ocupados de nada, donde debió haber: versos desatados reclamando el acierto que el error le dio el ser, escritos en su virgen papel. Pero donde el verbo no camina, las cadenas aprietan asfixiando el tejido herido del tiempo que no termina:

Alas de lo probable,
para un cielo suspendido.

Camino sin estreno,
por el que fue sin haber ido.

Poemas de silencio,
que mueren sin haber nacido.

Miradas que se hablaron,
sin haberse comprendido.


Siesta sin tarde,
sonrisas en espera,
fe sin altar,
rueda de asfalto indiferente,
baile sin son que bailar,
esperanza sin presente,
verbo sin voz,
voz sin vez.
Ojos de Niña…
¡corazón de mujer!


(II)
Ya no espera que vengan por ella.
Ya ahogó el mar que antes la hundía.
Ya dijo ¡basta! al dolor de la espina.
Decidió no volver a llamar
donde ya nunca la llamarían.
Alejó las sombras de lo que oscurecía
el cielo de su lecho, la luz de su día.
Le arrebató las llaves al miedo carcelero
que maltrataba su cálido corazón
golpeándolo con un alma de hielo.

-Todo es nada donde la palabra no coincidió con el hecho, se decía.
Hoy se sacó esa tierna pero dolorosa espina, y reafirmó su cariño a quién ella se debe, porque donde cometió un error… el amor que recibe todo lo cura y convierte en leve.

Abandonó la idea de abandonarse, abrió las velas de la naves de su regreso, y para que la rutina no mate, a quién la merece le entregó de su vida… ¡el resto!

¡Qué vacío queda el rezo del verbo sin hecho!


Geles Calderón
(Nº 642) (13-03-11)

.



©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida

2 de marzo de 2011

"CARTA A UNA POETISA" (dedicado a Geles Calderón)


.

"CARTA A UNA POETISA"
(dedicado a Geles Calderón)

25 de Febrero, mis dedos torpemente se deslizan por el teclado buscando la palabra exacta, la frase que defina a la persona a la que va dedicada esta pequeña carta. Una mujer en plena madurez que conserva intactos todos y cada uno de los momentos por ella vividos, todas las situaciones por las que ha pasado, una mujer a la que la vida la ha marcado a sangre y fuego, que la ha maltratado hasta la extenuación y que sin embargo conserva intacta la enorme humanidad con que fue dotada al nacer. Una persona cargada de valores difícilmente repetibles, una pluma de oro capaz de deslizarse por el folio en blanco como suave ola que muere en la orilla de la playa; doctorada en el complicado arte de vivir, su escuela es la vida, su universidad la calle, su lucha conseguir un mundo más igualitario y para ello no escatima esfuerzos. Amiga de sus amigos, en sus versos, sus rimas, sus poemas dia a dia nos va dejando retazos de piel que ella amorosamente arranca de su corazón en una entrega total y desinteresada; poemas que hablan de amor, de sueños, de injusticias, de desengaños y traiciones, pero todos ellos teñidos con el tinte de la ternura y el cariño hacia los demás.
.
"No todos saben de tus caminos, ni conocen tus veredas, pero el que camina contigo sí sabe de la belleza"
.
En su navegar diario por los mares de las letras, va dejando una estela de composiciones a cuál más bella. Poetísa de vanguardia que con sus poemas crea corrientes de versos libristas, aunque muchas de las veces se apegue a la esclava métrica sin que por ello sus trabajos tengan menos profundidad. Con ella el lenguaje, que siendo parte consustancial de la poesía, se intensifica y alcanza cotas de enormes calidades.
.
Como aquel campanario de la iglesia
que cada mañana tañe sus campanas,
como aquella fuente rumorosa
que vierte mil suspiros en la noche,
así es su alma a un poema encadenada.
.
Y así, a su manera, dibuja estrellas en el cielo y en la tierra planta semillas que de nuevo florecerán en primavera.
.
José R. Muñoz
(25 de Febrero del 2011)


.

15 de febrero de 2011

"CLAUSURANDO SENTIMIENTOS" autora: Geles Calderón



Video-poema: "CLAUSURANDO SENTIMIENTOS"






"CLAUSURANDO SENTIMIENTOS"
(Nº 641) (13-02-11)

Ya no importan
las pieles que un día enhebraron
abrazos de deseo,
ni el mundo aparte
que bordaron los sueños
que ambos construimos,
ni la despeinada virginidad
que hubo en nuestros abrazos,
ni la sangre de lo pisado,
ni las consecuencias de lo no hecho.

No importan
los resúmenes apresurados,
ni la condena reiterada,
ni lo que, siendo lo último,
abrochamos lo primero,
ni los brazos que me añoraron,
ni el lejano intento,
ni si es cierta
la mañana que día a día
te trae a mi corazón de latir incierto.

Ya no importan
los imprescindibles,
ni el impúdico ardor,
ni las promesas,
ni el antiguo fervor,
ni el suspiro prohibido,
ni la avidez del deseo,
ni el reciente olvido,
ni lo que cerrando los ojos
imaginamos cierto.

Ya no importa
si habito el cielo
o si el infierno es mi morada,
ni el retumbar
de mis pasos perdidos,
ni si latió al revés
la sangre de mis cauces
cuando en lo apretado de lo intenso
lo que, siendo lo último,
abrochamos lo primero.

Ya no importan
las consecuencias
de navegar hacia atrás
cuando debió ser hacia dentro,
ni lo que cerrando los ojos
imaginamos cierto,
ni lo que siendo extraordinario
transformamos en cotidiano,
ni si tu gaviota anida en mi esquina
o en el medio de mi centro.

Ya no importa
el agua inútil
de regar sobre mojado,
ni si desayuno a medianoche
o nazco donde he desembocado,
ni si busco las respuestas
en las preguntas
aún sin responder,
ni si confundo mis mañanas
con los sueños de mi ayer.

Ya no importa
el alma despeinada
cuando el viento sopla
en dirección contraria,
ni lo que siendo sustantivos
convertimos en verbos
de forma natural,
ni si aún estando encadenada
aún migro a mi reciente pasado
con mi cara apenada.

No importa
si ando clausurando sentimientos
que desparejados
caminan perdidos,
ni si mi laberinto de renglones
anda de inventario…
¡Qué importa la letra que me paró,
cuando poseo el abecedario…
para seguir escribiendo el resto
de todos mis versos, a diario!


Geles Calderón

.
.

©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida
.
.

12 de febrero de 2011

"MI DEVOCIÓN" autora: Geles Calderón


"MI DEVOCIÓN"

Eres letanía de la única fe que profeso,
absolución y penitencia de pecado no confeso.
Eres lo bendito de un universo infecto,
único nazareno al que elevo mi rezo.
Mi hábito fuera de ti no encuentra convento,
y de rendición... ¡en mi claustro hoy fallezco!


Geles Calderón


.©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida

.

10 de febrero de 2011

"QUIÉRETE, NO IMPORTA EL ANTES..." Relato de una crueldad



"QUIÉRETE, NO IMPORTA EL ANTES..." Relato de una crueldad
-Carta a una amiga. Confesión de un hecho verídico- (reprodución autorizada por el autor)
por J. Julio Romero

Quiérete, quiérete..., no importa el antes…”, repito esos versos tuyos amiga mía, una y otra vez, y veo sombras, muchas sombras... ¿Te conté esta historia?, ¿te conté la primera vez que pensé en suicidarme, que me odié a mi mismo?, ¿la historia que cambio mi vida...?

Catorce años, último curso de la escuela, una tarde a las tres - nunca lo olvidaré, nunca-, y Don Javier, el profesor de ciencias naturales… Don Javier, ¿donde estará ahora?
Don Javier, maestro de la escuela, maestro de los duros y estrictos, ¿sabes que nos decía que iba a pedir permiso a nuestros padres para pegarnos de vez en cuando?
Rubio y con bigote, el hombre que me atormenta, el hombre que determinó mi vida...
Don Javier nos hacia unos folios para que los estudiáramos. Unos folios mecanografiados por él, donde nos resumía la lección. Aquel folio, ¡aquel maldito folio...!

Fue el día anterior, cogí el folio y empecé a estudiarlo, y se me ocurrió -maldita ocurrencia-, comer algo mientras lo estudiaba. Era un bocadillo de atún, llevaba aceite... y se me volcó, se me resbaló, ¡parece algo tan tonto!, ¡algo tan trivial...!, ¡¡y determinó mi vida¡¡
No se podía limpiar, estaba lleno de grasa, manchado. Pensé: “ -bueno, tampoco es para tanto”, pero aún así le tenia miedo a Don Javier, era muy estricto, ¿sabes? ¿y si lo veía?
Yo era miope, pero no me atrevía a decírselo a mis padres, me daba vergüenza llevar gafas, así que siempre estaba en la primera fila, para ver mejor la pizarra…, otra casualidad, maldita casualidad…

Hasta que llegó la hora, las tres de la tarde. Entró Don Javier: "-sacad los folios, vamos a repasarlos", y fue entonces cuando descubrió aquel folio manchado..., aquella mirada que nunca olvidaré.
Su forma de mirarme, mirada de odio y desprecio que todavía la tengo incrustada en mi memoria, esa mirada...
Fue entonces cuando levantó el folio… ¡¡y se lo enseño a los cuarenta compañeros de clase¡¡
Quería que todos vieran mi pecado, que todos supieran de mi ‘imbecilidad’, de mi irresponsabilidad, de mi inferioridad...
Cómo me dolí aquella palabrería, aquel discurso, “- ¿habéis visto lo que ha hecho este chico?, ¿vosotros sois como él... irresponsables, desagradecidos...? Me he esforzado tanto en haceros este trabajo para que este chico lo haya tratado así… miradlo, mirad las manchas de este chico¡¡¡”
Y siguió , y siguió...,¿sabes?, aquel día no dio clases, no nos habló de la estratosfera, ni del núcleo de la tierra, ni del magma..., ¡no!, ¡¡aquella hora la dedicó al folio manchado de un tal Julio¡¡

¿Cómo podía llorar? Las lagrimas intentaban salir, intentaban abrirse paso... pero yo se los impedía, mi vergüenza se lo impedía...

Empecé a odiarme, a sentirme el ser más despreciable del mundo mientras Don Javier seguía hablando y hablando...

Terminó la hora de clase, ahora le tocaba al profesor de matemáticas, Don Antonio, maestro entregado y trabajador, Don Javier se le acercó, y no satisfecho con ponerme en evidencia delante de toda la clase, también quiso que él descubriera mi mancha, mi pecado: "-¡¡Míralo, Antonio, mira lo que ha hecho este chico, compruébalo, mira como ha dejado el folio que tanto me costó hacer¡¡"
Luego se acercó a mi pupitre y me dijo: "-Deberías de pagar el dinero que le ha costado al estado hacerte este folio"… ¡¡y me lo tiró!!, me lo tiró con ese desprecio, como se tira un papel usado a un cubo de basura; yo, el cubo de basura..., el cubo de basura que ya me sentía.
Yo seguí aguantando mis lágrimas, y tapando mi autodesprecio, mi odio a mi mismo por vergüenza.

Terminó la clase de Don Antonio, cogí mis cosas, y huí, salí corriendo... , “¡¡que no te vean llorar, que no vean existir… ser despreciable, ser inútil¡¡”, estas palabras bullían en mi cabeza mientras corría y corría.
Y cuando ya no me veían, cuando ya no había vergüenza, las puertas se abrieron... y salieron aquellas lagrimas tanto tiempo retenidas... “¡¡Llora, Julio, llora, ódiate¡¡”
Ódiate¡¡¡…

Quería acabar con todo, quería acabar con el ser más despreciable de la tierra, aquel que no haba tenido cuidado con un folio de ciencias naturales… ¡que tanto esfuerzo había costado hacer¡
¿Cómo ?, daba igual, en la cocina había cuchillos, un cuchillo en las venas, pensé: “¡vete a algún callejón y acábate!”, me odiaba, me despreciaba… ¡¡¡no merecía vivir¡¡¡
Llegué a casa y no estaban mis padres, así que me senté en la escalera a seguir odiándome, a seguir llorando... sólo.
Pero el tiempo pasaba, y me olvide de mirar las venas..., no lo hice..., es obvio.

No me abrí las venas, pero si me suicidé. Murió mi espíritu, ya no podía quererme, ¡ya no podía!

No puedo olvidarlo... Aquel maestro, aquel folio manchado..., aquella burla gratuita.

Tú dices: “-Quiérete, quiérete, no importa el antes..........”, es muy difícil, amiga mía, ¡es tan difícil! A ti sí te quiero, amiga.


J. Julio R.
.
.
.
(Mi querido amigo Julio: Recuerda siempre la frase que un día alguien me dijo: "Lo importante no es lo que hicieron contigo, sino lo que tú haces con lo que hicieron contigo". Piensa en ello, te ayudará)
Firmado: Tu amiga Geles.
.
.
.
.

27 de enero de 2011

"CUANDO YO CANTO..." autora: Geles Calderón



"CUANDO YO CANTO..." 

Hoy la alegría no me asiste,
y canto en voz alta llorando
por la amargura que me diste,
pero evitando vean mi llanto.
Cuando oigáis que en voz alta canto...
no me preguntéis por qué lo hago tan alto,
ni me miréis al rostro,
ni me digáis que bien lo hago...,
que sólo quiero espantar de mi pecho
lo que por dentro le está ahogando.
Si una mañana oís que canto...
no es alegría de un triunfo,
ni presagio de algo deseado.
Yo canto cuando estoy triste,
¡y lloro de alegría cuando no canto!



Geles Calderón

.


©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida

.

23 de enero de 2011

"PERMÍTEME..." autora: Geles Calderón (video-poema)





"PERMÍTEME..."

Permíteme entrar en tu triste alma
y recordarte que aún sigues siendo...,
que estoy aquí, que me dueles demasiado,
que no puedo ver cómo te vas marchitando.
Sigo esperando,
no te dejes rendir por un “no” inesperado.
Guerrero de honores reconocidos
con medallas humillantes
que en el centro de tu pecho clavaron...
¡los que veintiún años de tu vida regalaste!
Hoy las lágrimas resbalaron por tu rostro
mientras las palabras se adueñaban de tu boca.
Hoy tu azul mirada la mía ansiaba,
la que, sin tú saberlo, también te buscaba.
Me contabas que, perdido en ti mismo,
el otro día a un container basurero arrojabas:
medallas militares al mérito, fotos, diplomas...
todo lo que a tu pasado te recordaba,
por ser el motivo de tu actual desgracia.
Hoy mis encharcados ojos
leían lo que me relatabas,
y el dolor en mi pecho...
¡en dos me partía el alma!
Hemos perdido más de medio siglo,
no nos perdamos ahora la vida
en tratar de reencontrarnos.
No permitas que tu alma se olvide,
porque si lo hace...
¡yo también estaré olvidada!
Recuesta tu cabeza sobre mi pecho,
mi fiel y amado amigo,
si te alejas me llevas la vida,
y tu Niña del aire necesita de tu brida.
Aún nos quedó pendiente
un “Penúltimo sueño” por ser leído,
casi quinientas páginas...
con notas de “Tristesse” incluido.
¡Vive siempre en positivo...
mi niño grande, mi lobo perdido!




Geles Calderón
 

(30-09-07)

.



©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida.

6 de enero de 2011

“ESTA RONDA LA PAGO YO…” autora: Geles Calderón






“ESTA RONDA LA PAGO YO…”

“Nunca tengo la suerte que quiero, pero siempre acabo teniendo la que necesito”

Últimas horas de un año difícil de digerir, y no muy diferente del anterior, pero bondadoso en su adiós, porque antes de acabar me regaló unas horas inolvidables:
Era más de mediodía y aún no almorcé. Acabábamos de llegar de viaje y en mi apartamento no tenía alimentos que llevarme a la boca, así que decido, a pesar de la fuerte lluvia que caía, salir por los alrededores del paseo marítimo, sin rumbo cierto, en busca de un restaurante o bar donde tomar algo sólido y refugiarnos del aguacero que ya había empapado nuestros pies.
Nos detenemos frente a una taberna de aspecto acogedor, donde habría una decena de personas. Tengo apetito, ya son más de las tres de la tarde. Pido al camarero una ración de jamón ibérico y unas copas de buen vino. A los pocos minutos, entra un hombre de rostro gentil, alto, delgado y barba de quince días, de edad similar a la mía. Bajo su brazo y protegido contra su cuerpo, llevaba un estuche de guitarra que, supuestamente, contenía el instrumento, a juzgar por el amor con que cuidaba de no golpearlo.
Cruza ante mí, como buscando con la mirada un lugar donde colocar el maletín sin ser dañado. Por fin decide apoyarlo en un rincón del fondo de la taberna, a la vista pero al resguardo de algún desafortunado golpe.
Mientras sucedía todo esto, no paro de observarle. Le conozco, yo había visto antes aquel rostro: su figura espigada, ágil y lenta, su mueca de sonrisa amable…, todo él ya estuvo en mi retina en alguna ocasión cuando, en alguno de mis viajes anteriores, me crucé con él por el paseo marítimo, incluso alguna vez le vi y escuché cantar en una terraza a orillas del mar, y ya aquel lejano día observé el sentimiento, corazón y fuerza que ponía al interpretar canciones que brotaban de su garganta pero que presentía salían de su corazón, mientras acariciaba su guitarra -cantante que cierra los ojos al cantar, es seguro que supo y sabe amar-.
Aquella vez primera, de meses atrás, en que escuché accidentalmente sus canciones, me atravesó algo más que el pecho...

Pero esta vez le tenía allí, a metro y medio de mi, y le observaba con prudencia.

Se acercó a la barra del bar y después de saludar a los dueños, pidió una cerveza. Bebía solo, pues solo llegó. Saludó también a un muchacho de color que entró a ofrecernos grabaciones piratas de música, y como nadie le compró, el cantante le invitó a una bebida que el joven enseguida aceptó y agradeció. Su gentileza era poco común, o a mi me lo pareció.

El observado se convirtió en observador.

Mientras se llevaba a los labios la cerveza, observaba uno a uno a todos los que estábamos en el bar. Cuando me llegó el turno, me miró, parpadeó, sonrió y me hizo una inclinación leve de cabeza al tiempo que dijo: “¡Salud y feliz año!”, a lo cuál yo correspondí con una sonrisa.
Noté que me miraba con cierta curiosidad, como si se preguntara de qué me conocía, pero no, él a mi no me había visto nunca… o eso era lo que creía yo.
No tardó en acercarse con su copa de cerveza en la mano alzada ofreciéndonos, a mi y mi marido, un brindis navideño. Este hecho es el que dio lugar a una conversación, a un acercamiento.
Le dije que le conocía de vista, de verle con su guitarra en alguna ocasión por la zona. Él me dijo que también le parecía haberme -habernos- visto en alguna ocasión pero no sabía cuando ni donde.
Intercambiamos comentarios divertidos durante unos minutos, nos habló de él y... sus circunstancias. Le hice saber que lo poco que lo había escuchado en alguna de sus actuaciones entre el público, me gustó.

De pronto, se disculpa, deja su cerveza sobre la barra y se aleja. Habla con el dueño del local en tono bajo pero no lo suficiente como para no oírle lo que le dijo: “-¿Te importa que cante con mi guitarra alguna canción a unos amigos?”. Al oírle no pude reprimir una gran emoción que sumado a mi estado de ánimo de esos tiempos, circunstancias y admiración, y no queriendo ser sorprendida con los ojos húmedos, me apresuré a salir a la puerta de la calle a enjugar su humedad en un intento de evitar lo evidente, y así no llamar la atención.
Regresé a mi mesa, y él con la guitarra entre sus manos, me miró de reojo. No, yo aún no estaba preparada y volví a salir a la calle a que me diera un poco el aire y enjugar otra lágrima antes de volver -ahora sí definitivamente- dentro, a ocupar mi sitio.
Ya cuando regresaba, empezó a rasgar suavemente las cuerdas de su guitarra, como si con ese gesto me diera la bienvenida...
....y un bolero salió de su garganta, y luego cantó a Machado, y a Chavela Vargas, a Serrat, canciones italianas...
Le aplaudimos y le aplaudieron.

Le gozamos y le gozaron, y en sus pausas charlamos, o más bien él nos contó parte de su interesante vida: César de nombre, con apellido de una flor muy apreciada por la mujer; hijo de un militar de alto cargo; Úbeda su ciudad natal; sus viajes a Italia, Alemania, Francia y otros países; padre por primera vez a los veinte años; hijos con diferentes mujeres, casado… Decía comer lo justo para nutrirse, sin grandes festines, aunque era conocedor de la buena mesa y del buen vino. De edad, justo un año más que yo… -¿Por qué me resultaba familiar su historia?-. Amigo de Joaquín Sabina cuando eran niños y preadolescentes, nos contó anécdotas de ambos aprendiendo a tocar la guitarra a edad temprana.

Estaba entusiasmado y feliz de saberse escuchado.

Y pagué una segunda ronda, y quiso pagar él una tercera, pero no lo consentimos.
Abrazados cantamos y aplaudimos, y nos sentimos muy bien. Creamos un ambiente entrañable, cálido y amigable. -“¡Un privilegio!”, decía un cliente. -“¡Un regalo inesperado!, decía otro después…

Cuarenta y ocho horas después, una tarde…
volví al mismo lugar a tomarme un café.
Cinco minutos después… llegó él.
¡Qué alegría! ¡Qué cariñoso abrazo recibí de él otra vez!
Volvió a cantarnos con su guitarra. Volvimos a reír.
Volvimos a repetir ronda de cerveza… y de café.
Hicimos amigos nuevos que, como yo,
estaban de paso y vivían en Madrid también.
Nos fotografiaron, nos abrazamos todos,
cantamos y al despedirnos… ¡nos besamos con fe!


César de la Rosa: ¡un artista de Jaén!

Geles Calderón (31-12-10)



.
©Todos los Derechos Reservados_ Obra Protegida

29 de diciembre de 2010

"Hoy me emocionó mi anciana madre..." por Geles Calderón



A mi anciana madre...

... por saber ver hoy mi agotamiento; por, a pesar de su enfermedad incurable, ver en mi ser lo que los sanos de mi alrededor no ven, o no quieren ver; por esforzarse y desde su silla de ruedas susurrarme una frase larga: "Hija, échate sobre el sofá a lo largo, estás cansada, lo sé..." ...cuando sus labios casi no pueden pronunciar su nombre, en un 'gesto' maternal valiosísimo para mi en estos tiempos de indiferencias, logrando hacerme saltar las lágrimas...
A ella, por su entrega, por su fuerza, por ser una mujer con coraje y determinación..., a ella, de madre a madre, quiero decirla:
"¡¡Gracias por tu cariño, 'mamina', me haces mucha falta!!



Tu hija.... 'Angelines'




.
©Todos los Derechos Reservados_Obra registrada